
Después de la noticia de la muerte de Ronnie James Dio, también me enteré de que Bret Michaels había sufrido una especie de derrame cerebral del que parece que se recupera aunque con dificultades. Sirva esta crítica del álbum "Flesh and Blood" de Poison como un homenaje para él.
Tercer disco de los americanos Poison que irrumpieron en el Glam-Rock y que, para mí, con este tercer disco dieron el gran salto de calidad y se introdujeron de lleno en el puro hard-rock americano dejando a un lado el bote de laca. Me encanta. Muy bueno. Completísimo. Todo me gusta, todas las canciones, la producción, la portada, la contraportada, el vestuario del grupo, las letras del álbum, todo. Me hice con él después de escuchar el primer single del álbum “Unskinny Bop”. Y cuando lo escuché las primeras veces no me convencía. No me convencía la voz de Bret Michaels que parece que no destaca y no se le escucha. Sin embargo, a medida que lo iba escuchando, cada vez me iba gustando más. Es increíble cómo ocurre eso con la mayoría de los discos, las primeras veces ni te enteras de ellos, pero después, a medida que los escuchas los vas saboreando y disfrutando al máximo. No podría destacar ninguna canción sobre otras porque todas me gustan mucho. Ya desde la introducción “Strange days of uncle Jack” y la primera canción “Valley of lost souls” queda claro cuál va a ser la línea del disco. Quizás “Life goes on” sea la más melódica de todas y “Ride the wind” la más bonita y perfecta para un single como fue. “Something to believe in” es la balada del disco aunque a mí me guste más “Every rose has its thorn” de su segundo álbum. Es igual, lo dicho, cualquier canción es muy buena y es puro estilo hard-rock americano con aires de guitarras, chicas, motos, diversión, etc. Una lástima que no vinieran en su época a tocar a España. Es uno de los pocos grupos que me quedaré con ganas de haber visto en directo.
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