Hace unas semanas estuvimos pasando 4 días en el Parque Nacional Gran Paradiso en Italia. Una experiencia fantástica. Me hacía ilusión volver a Italia. En el viaje de ida atravesamos el Túnel del Mont-Blanc. Otra experiencia. No es que tenga nada de especial el túnel, es el hecho simbólico de que sea famoso porque atraviesa el Mont-Blanc. Eso sí, es un dinero, 43€ ida y vuelta. Se tardan aproximadamente unos 12 ó 15 minutos en atravesarlo y al salir, salimos ya en Italia. Luego, llegamos al pueblo donde teníamos el alojamiento, Cogne. Es una de las entradas al Parque Nacional del Gran Paradiso. El alojamiento estuvo muy bien, era un estudio con todo lo que necesitábamos, y volví a hablar italiano con el dueño y la gente de por allí.
El primer día hicimos dos excursiones. Fueron dos excursiones fáciles y sin apenas desnivel. Ya teníamos muchas ganas también de volver a caminar por la montaña y disfrutar de la naturaleza y el aire libre. En la primera excursión alcanzamos una cascada en un entorno total de montaña alpina y sin apenas cruzarnos con nadie. En la segunda excursión también llegamos a otra cascada esta vez más concurrida pero por un paseo muy agradable.
El segundo día nos fuimos al pueblo de Cervinia. Es el pueblo más cercano al Cervino por la parte italiana. Ya que estábamos relativamente cerca, no quería dejar pasar la oportunidad de ver el Cervino. Tuvimos mucha suerte durante todo el viaje porque nos hizo muy buen tiempo con cielo despejado, lo que nos permitió ver a placer las montañas. La foto famosa del Cervino es la cara suiza, pero por la cara italiana también es impresionante. Las montañas que están alrededor del Cervino también son paredes impresionantes de roca. El pueblo es más bien una estación de esquí porque todo está preparado para ello. Estuvimos caminando por una pista en dirección al Cervino simplemente para eso, por caminar. A la vuelta de Cervinia, nos detuvimos en la ciudad de Aosta y estuvimos dando un pequeño paseo por sus calles.
El tercer día nos adentramos como tal en el Parque Nacional del Gran Paradiso. Lo dicho, un paraíso natural de montaña alpina con grandes cumbres y con una rica fauna y flora. Desde el pueblo de Cogne seguimos un camino que se adentraba en el valle y entre ida y vuelta nos hicimos 15 kilómetros. No estuvo nada mal teniendo en cuenta que hacía mucho que no caminábamos en la montaña.
El último día de regreso volvimos a atravesar el Túnel del Mont-Blanc, y nos quedamos en Chamonix a comer. Como el día estaba despejado se podía ver perfectamente el Mont-Blanc y el Aiguille du Midi. Me daba mucha envidia la cantidad de parapentes que había en el cielo. A lo mejor algún día hago un vuelo en parapente, ya veremos.
El haber pasado estos días en el Gran Paradiso me ha reavivado las ganas de caminar por la montaña. Espero poder volver a hacerlo algún día. Seguro que sí. De momento, toca embarazo, niño y como vía de escape un poco de geocaching.
Saludos.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
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